| escrito por Maria Elena Salinas |
| Fecha: 24/12/2001 |
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| En esta temporada de fiestas de fin de año cuando miles de tropas norteamericanas están lejos de sus seres queridos, me pregunto cuantos de los soldados que participan en la operación "Libertad Perdurable" tienen nombres como Juan, Roberto o José. ¿Cuántos de ellos provienen de familias latinas que llegaron a Estados Unidos buscando un mejor futuro para sus hijos? ¿Cuántos están ahora tan preocupados por tener en orden sus documentos migratorios como por la seguridad de sus hijos?
Los hispanos han participado con orgullo y honor en las fuerzas armadas de Estados Unidos desde la Guerra Civil. Y ahora que el país está nuevamente en guerra, muchos hispanos - incluyendo indocumentados - quisieran vestir el uniforme militar pero se topan con obstáculos.
A pesar de ser la minoría de más rápido crecimiento en Estados Unidos, la representación hispana en las fuerzas armadas no es adecuada. Los hispanos conforman el 12 por ciento de la población, pero apenas hay un 8 por ciento en el Army, un 9 por ciento en el Navy y un 5 por ciento en el Air Force. Solamente los Marine Corps tienen una representación hispana más o menos respetable con un 12 por ciento.
En total, los hispanos constituyen el 8 por ciento de las fuerzas militares pero apenas un 4 por ciento tiene rango de oficial. Irónicamente, mientras el número de hispanos reclutados es bajo, el número de víctimas en combate es alto. Los soldados latinos son generalmente los primeros en llegar al campo de batalla, los primeros en morir y los últimos en regresar a casa. Éste es un recuento de la participación hispana en el frente de batalla a lo largo de los años:
En 1917, durante la Primera Guerra Mundial, a los puertorriqueños se les otorgó la ciudadanía estadounidense y comenzaron a servir en las fuerzas armadas de este país al lado de los mexicanos. El gobierno les dió clases de inglés a soldados hispanos en instalaciones militares en el estado de Georgia.
Se calcula que medio millón de hispanos participaron en el ejército de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Entre ellos estaba el marino "Gabby" Gabaldón, un hispano que fue premiado con la "Estrella de Plata" por haber contribuído a la captura de 1,500 japonéses en 1944.
Durante la Guerra de Corea, el Regimiento 65 de la Infantería puertorriqueña, tomó parte en 9 grandes batallas contra las tropas chinas. Los soldados puertorriqueños, apodados los "borinqueños," se llevaron a casa 3,800 "Corazones Púrpura," el máximo honor por su valor en combate.
En la Guerra de Vietnam se vió el valor sobresaliente de Roy Benavidez, un sargento méxico-americano de Texas que ganó la Medalla de Honor por salvar a ocho soldados de las Fuerzas Especiales durante una batalla en la selva en 1968. Benavidez, quien murió en 1998, sirvió de inspiración para el popular muñeco GI Joe.
Unos 20,000 latinos prestaron servicios en la operación Tormenta del Desierto. En 1993, Domingo Arroyo, un marino puertorriqueño, fue el primero de 44 soldados norteamericanos asesinados en Somalia.
Reconociendo las contribuciones que los hispanos han realizado por años, las fuerzas militares estadounidenses se han convencido por fin de la necesidad de atraer más hispanos a sus filas. Para ello están lanzando un programa piloto en el que le darían a los reclutas clases de inglés durante 7 meses antes de iniciar su entrenamiento básico. Y comenzando en enero, el Navy permitirá que se llenen las solicitudes de ingreso en español en Los Angeles, San Antonio y Puerto Rico.
Las fuerzas armadas deberían también promover a hispanos para que sirvan como modelo e incentivo a otros jóvenes hispanos, y ofrecerles la posibilidad de obtener un título para que se eduquen mientras sirven al país.
Durante este tiempo en que el patriotismo esta a flor de piel, hispanos de todos los rincones del país quieren servir a la nación. Esta nación debería permitírselo abriéndoles más el camino. |