| PROPUESTA MIGRATORIA DE BUSH ¿COMPASION O POLITIQUERIA? |
| escrito por Maria Elena Salinas |
| Fecha: 13/01/2004 |
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| El Presidente George W. Bush no fue a la Cumbre de las Américas en Monterrey México esta semana con las manos vacías. Se llevó bajo la manga una propuesta migratoria que esperaba complaciera a su amigo Vicente Fox. No es exactamente el acuerdo migratorio que el presidente mexicano ha estado esperando durante casi tres años, pero es un paso adelante.
El primer mandatario norteamericano presentó su propuesta el miércoles pasado en la Casa Blanca. El plan propone la creación de un programa de trabajadores huéspedes que permitiría a extranjeros solicitar una visa para empleos que sean rechazados por ciudadanos estadounidenses o residentes legales. Los trabajadores indocumentados que ya se encuentren en el país también podrían solicitar la visa. Si califican podrían obtener estatus legal temporal, viajar libremente a su país de origen y hasta solicitar una tarjeta verde y ponerse en cola a esperar.
Lo que Bush trató de hacer es complacer a los dos lados del debate migratorio. Para convencer a los detractores de los indocumentados Bush reiteró estar en contra de la amnistía, aseguró que el plan haría al país un lugar más seguro y que los trabajadores huéspedes después de seis años se tendrían que regresar a sus países. Sin embargo la estrategia pudo haber resultado contraproducente. Es virtualmente imposible quedar bien con los dos lados en un tema tan polémico y polarizante como la inmigración.
Como era de esperarse los anti-
inmigrantes del país salieron a protestar. El congresista republicano Tom Tancredo de Colorado llamó a la propuesta un retroceso. El ultra conservador Pat Buchanan usando un lenguaje racista dijo que Bush está tratando de comprar votos hispanos a cuesta del trabajador blanco. También están aquellos que dicen que el plan premia a quienes han violado la ley, una especie de amnistía disfrazada.
Por otro lado quienes velan por los derechos de los inmigrantes, aunque estén satisfechos de que el tema vuelva a estar sobre el tapete, consideran que la propuesta deja mucho que desear. Por ejemplo, John Sweeney, presidente de la organización sindical AFL-CIO la considera una "promesa vacía" que crea una sub-clase de trabajador sin derecho a participar de lleno en la democracia. Arturo Vargas que encabeza NALEO dice que no abre suficientemente el camino hacia la ciudadanía. Frank Sharry, director ejecutivo del Foro Nacional de Inmigración está de acuerdo y agrega que faltan elementos importantes como visas para familiares y protección laboral.
Lo que el Presidente Bush está proponiendo es muy parecido a la postura que sostenía antes de los ataques terroristas del 11 de Septiembre. En una entrevista en la Casa Blanca en ese entonces me decía que es necesario establecer un programa bajo el cual una persona dispuesta a trabajar pudiera unirse con un empleador que necesitara de sus servicios.
No se le puede restar importancia al hecho de que Bush reconoció públicamente que Estados Unidos necesita la mano de obra de los inmigrantes. Muchos indocumentados sentirán cierto alivio ante la posibilidad de que puedan trabajar legalmente en el país aunque sea temporalmente. Sin embargo, comparto la preocupación de activistas de inmigración de que la propuesta no abra el camino a la legalización permanente y que pueda resultar en la separación de familias. Por ejemplo no está claro que pasaría si un trabajador temporal se casa y tiene hijos en Estados Unidos. ¿Tendrá que regresar a su país con sus hijos aunque sean norteamericanos? Tampoco está claro de donde van a salir las visas de trabajo para unos 8 millones de indocumentados cuando hay solo 5 mil disponibles para trabajadores no especializados.
Espero que en el futuro cercano Bush logre trabajar con Demócratas y Republicanos en el Congreso para crear un proyecto con posibilidades reales de convertirse en ley. No quisiera ver que sus palabras de compasión terminen siendo retórica política con la intención de atraer al tan codiciado voto hispano para su re-
elección. Como dijo el Sr. Sharry del Foro Nacional de Inmigración, "Bush tiene la oportunidad de escribir un nuevo capítulo en la historia de Estados Unidos como una nación de inmigrantes." Ojala la aproveche. |