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A LOS HISPANOS EN SU IDIOMA
escrito por Maria Elena Salinas   
Fecha: 27/01/2004
 
Los que no estaban sintonizados a medios en español después del Discurso del Estado de la Nación del Presidente George W. Bush se perdieron una primicia: La primera respuesta demócrata en español. El gobernador de Nuevo México Bill Richardson tuvo a su cargo la presentación que no solo fue en español sino diseñada especialmente para una audiencia hispana. Y es que como bien dijo el gobernador, "esta elección presidencial nos afecta a los hispanos más que nunca." Richardson les dijo a los televidentes hispanos que la mayoría de los norteamericanos piensan que únicamente nos preocupan los temas como la inmigración y los derechos civiles. Sin embargo eso no es cierto. "También nos preocupa los temas convencionales e importantes que afectan a todos como la asistencia médica, la educación, el crecimiento económico y la política exterior como la guerra en Irak." Mientras los líderes demócratas Nancy Pelosi y Tom Daschle le recordaban a los norteamericanos en la televisión en ingles que se han perdido más de 2 millones de empleos desde que Bush está en el poder, Richardson enfatizaba en español que 300 mil hispanos se han quedado sin trabajo. Y mientras 42 millones de norteamericanos no tienen seguro médico, 18 millones de esos son hispanos. El gobernador de Nuevo México también aprovechó la ocasión para criticar la propuesta migratoria del Presidente Bush. Aunque reconoció aspectos positivos de la medida dijo que esta no ayuda a los trabajadores inmigrantes a obtener el sueño dorado de la legalización. "En vez de ser un camino hacia una vida mejor, este plan representa un callejón sin salida para los inmigrantes," dijo Richardson. Recalcó también que muchos jóvenes hispanos están sirviendo en Irak y hasta han dado sus vidas por esta nación. "Lo menos que debemos hacer como así es darles ciudadanía o ayudarlos a legalizarse," dijo. Sin duda es importante que el único gobernador hispano del país destaque los temas que afectan a los hispanos, pero aun más importante que les recuerde es que los hispanos tenemos el poder con nuestro voto de decidir quien será el próximo presidente de los Estados Unidos. En los últimos cuatro años el panorama político ha cambiado. Los hispanos ya no solo estamos concentrados en unos pocos estados. Nos hemos convertido en una fuerza electoral a lo largo y ancho del país. De tal forma que en una contienda muy reñida podemos ser ese voto decisivo. De acuerdo con nuevos estudios realizados por NALEO, la Asociación Nacional de Funcionarios Hispanos, el 26 por ciento de latinos con edad para votar se concentran en 19 estados donde se cree estará reñida la elección presidencial. Por eso, como dijo Richardson, los dos partidos nos están poniendo tanta atención, pero si no nos registramos y no participamos corremos el riesgo de ser irrelevantes. Él lo dice por experiencia. Después de años de ignorar a los hispanos por considerar que ya tenían su voto ahora los Demócratas están retomando el camino a toda máquina. El pasado mes de septiembre realizaron el primer debate presidencial bilingüe y sobre temas hispanos, y ahora la primera respuesta demócrata en español al Discurso del Estado de la Nación. Los Demócratas saben que no se pueden dormir en sus laureles. Durante las décadas de los 70 y los 80 siete de cada diez hispanos se identificaba con el partido demócrata, pero las lealtades partidistas están cambiando. Ahora el voto hispano irá al mejor postor. Ya era hora que ambos partidos comenzaran a cortejar ese importante sector electoral que por tanto tiempo fue virtualmente ignorado. Posdata. Hay algo de la propuesta migratoria del Presidente Bush que me tiene un poco confundida. En cuestión de diez días escuché a Bush hablar en dos ocasiones sobre el plan y mientras los detalles no cambiaron, el tono de la presentación parece ajustarse a su interlocutor. Por ejemplo en Monterrey México alabó las contribuciones que hacen los inmigrantes a los Estados Unidos, mientras que en el Discurso del Estado de la Nación apenas los mencionó. Y mientras el presidente enfatiza su oposición a la amnistía por considerar que premia injustamente a quienes han violado la ley, propone darles permisos de trabajo temporal a esas mismas personas. ¿Seré la única que ve en esto una contradicción?