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MONTERREY, LA CIUDAD MODELO
escrito por Maria Elena Salinas   
Fecha: 03/02/2004
 
Monterrey, México -- De los miles de mexicanos que atraviesan esta ciudad rumbo a la frontera norte con la intención de cruzar hacia los Estados Unidos, muchos cambian de parecer y se quedan. Y es que Monterrey es para muchos mexicanos la tierra de las oportunidades en su propio país. Es la ciudad más rica, el centro industrial del país y el sitio que ofrece lo que al resto de la república le falta: trabajos y salarios decentes. Monterrey es la tercera ciudad más grande de México después del Distrito Federal y Guadalajara, pero en oportunidades, ninguna se le acerca. El Ingeniero Héctor Aguirre quien conocí durante la Cumbre de las Américas me dijo que las industrias ya no dan abasto, no alcanzan los trabajadores para llenar la demanda de mano de obra. "Hay tanto trabajo que tenemos que ir a otros estados a reclutar trabajadores," me dijo. La buena fortuna de Monterrey tiene su razón de ser. Para empezar muchas de las principales industrias tienen sus sedes en esta ciudad, incluyendo Cemex, una de las empresas de cemento más grandes del planeta. Aunque el estado de Nuevo León tiene solo el cuatro por ciento de la población total de México, genera el ocho por ciento del producto nacional bruto. Francisco Sánchez, profesor de ciencias políticas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, atribuye parte de la bonanza en Monterrey a los empresarios visionarios que supieron sacarle ventaja al Tratado de Libre Comercio. Mientras se perdían miles de empleos en México a raíz del tratado -- particularmente en los estados agrícolas -- las inversiones le llovían a Nuevo León. También ayuda su ubicación geográfica. Nuevo León está a solo dos horas del estado de Texas, que ha facilitado un fuerte intercambio comercial y financiero. De hecho hay quienes dicen que Monterrey es la ciudad más tejana al sur del Río Bravo. La revista Fortune la describe como el mejor lugar para hacer negocio en toda América Latina. Al recorrer las calles del paseo Santa Lucia uno pensaría que está en la ciudad de San Antonio. Pero solo hay que seguir manejando unos cuantos kilómetros a las afueras de la ciudad para recordar que sí está en el tercer mundo. Hay casi un millón de pobres en Monterrey, una tercera parte de la población. Pero a pesar de su desdicha, está mejor que en el resto del país que tiene 60 millones de pobres. Muchos de los inmigrantes que llegan a los Estados Unidos provienen de estados como Chiapas, Oaxaca, Zacatecas, Guerrero, Michoacán y Puebla que tienen unos de los niveles de pobreza y desempleo más altos en México. Pero Nuevo León está en su auge. "Monterrey sigue siendo una ciudad que atrae inmigrantes, no los exporta," dijo el profesor Sánchez. Él está convencido de que si los mexicanos encuentran oportunidades en su propio país, simplemente no se van. Yo hablé con gente en la calle que me confirmó esa noción. Algunos dijeron no tener interés en irse a vivir en Estados Unidos porque habían encontrado buenos trabajos en su propio territorio, en industrias como la construcción y la maquila. Con nueve universidades, 231 escuelas técnicas y varios centros de educación bilingüe no es difícil llegar a Monterrey, prepararse y vivir una vida digna. El sueldo mínimo en México es el equivalente a unos $4 al día, aunque hay millones que viven con solo un dólar diario. Pero en la zona metropolitana de Monterrey se puede llegar a ganar hasta $18 al día. Mientras México siga siendo un país de pobres, muchos seguirán arriesgando sus vidas en la peligrosa travesía a Estados Unidos. Algunos tendrán éxito y otros terminaran sufriendo el rechazo y la humillación que a menudo les esperan al norte de la frontera. Pero si más ciudades fueran como Monterrey, millones de mexicanos más se quedarían en su México. México lindo y querido.