| LA ADVERTENCIA DE VIEJOS BRACEROS |
| escrito por Maria Elena Salinas |
| Fecha: 17/02/2004 |
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| Para aquellos que respetan y valoran el consejo de las personas mayores aquí les va la sabia advertencia de trabajadores mexicanos en el ocaso de su vida, respecto a la propuesta de reforma migratoria del Presidente George Bush: Mucho cuidado con las promesas del programa de trabajadores temporeros.
Este grupo de gente mayor, en su mayoría octogenarios, lo dicen por experiencia. Ellos formaron parte del llamado programa bracero que trajo a Estados Unidos más de 4 millones de trabajadores mexicanos entre 1942 y 1964. Eran trabajadores temporeros que se convirtieron en pieza clave de la agricultura estadounidense durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Cosechaban algodón, frutas y vegetales y hacían todas las otras agotadoras labores que requería el trabajo en los campos de cultivo estadounidense.
Según un acuerdo firmado entre los gobiernos de México y Estados Unidos, a los braceros se les debía descontar 10 por ciento de sus sueldos para un fondo de pensión. Supuestamente, los empleadores estadounidenses debieron guardar ese dinero en una cuenta de ahorros colectiva para la jubilación de los braceros. Sin embargo, medio siglo después, los braceros aún siguen esperando ver su dinero.
Representantes de los braceros calculan que con los intereses ese fondo hoy en día debería sumar unos 150 millones de dólares. Pero misteriosamente, el efectivo sencillamente no aparece.
Los trabajadores, la mayoría de ellos pobres, fueron obligados a regresar a las mismas condiciones paupérrimas que dejaron en sus países cuando se unieron al programa bracero. El gobierno norteamericano dice que el asunto está en manos de las cortes, mientras que el gobierno mexicano dice no saber donde terminó el dinero.
Sólo una fracción de los braceros que participaron en el programa aún vive. Algunos calculan que serían 20.000 o menos. Pero esos sobrevivientes no se están quedando callados. Varios han reanudado sus viejas protestas tanto en México como en Estados Unidos exigiendo el pago que se les debe.
Hace unos días, cientos de braceros protestaron frente a la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México y decenas de otros llegaron a caballo hasta el mismo rancho del Presidente Vicente Fox en el estado de Guanajuato. Manifestaciones más pequeñas se han realizado en California.
Su pedido de justicia se ha avivado con la propuesta del Presidente Bush de crear un nuevo programa de trabajadores temporeros para satisfacer las necesidades de empresas norteamericanas, en busca de mano de obra barata.
Al igual que el programa bracero, el plan de Bush establecería un fondo de pensión para los trabajadores temporeros. Ese dinero se les devolvería a su partida de Estados Unidos y podrían invertirlo en sus países de origen. Suena como una buena idea, pero lo mismo le dijeron a los braceros hace 61 años y esa gente aún está esperando sus ahorros.
El proyecto del presidente, que muchos ven como un intento para conquistar el voto hispano, no ha recibido el apoyo deseado por la administración. Una encuesta de CNN/USA TODAY y Gallup reveló que 55 por ciento de los estadounidenses se opone a la propuesta migratoria de Bush.
Por su parte, un sondeo realizado entre hispanos por el encuestador Sergio Bendixen muestra que la comunidad hispana está dividida por igual, con 45 por ciento a favor del plan y 45 por ciento en contra. Sin embargo, si la propuesta presidencial incluyera legalización para los indocumentados un 85 por ciento la respaldaría.
No hay duda que los hispanos en Estados Unidos preferirían ver una reforma migratoria que otorgue estatus legal a los indocumentados y sus familias que llevan años viviendo en Estados Unidos. Lo que no les interesa es otro programa de trabajadores huéspedes con una pensión que pudiera desaparecer misteriosamente así como se esfumó el dinero que con el sudor de su frente se ganaron millones de antiguos braceros. |