| INDEPENDENTISTA PUERTORRIQUEÑO ABANDONA LA VIOLENCIA |
| escrito por Maria Elena Salinas |
| Fecha: 27/04/2004 |
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| Juan Segarra Palmer asegura que no se arrepiente de haber participado en la lucha por la independencia de Puerto Rico. No se arrepiente de haber estado dispuesto a sacrificarse por un ideal. Ni se arrepiente de estar dispuesto a vivir por algo que no sea simplemente su bienestar personal. Pero sí se arrepiente de haber recurrido a la violencia.
Segarra Palmer es uno de 11 Independentistas que recibieron un indulto condicional por parte del Presidente Bill Clinton en agosto de 1999. Todos eran miembros del grupo armado radical conocido como "Los Macheteros." Durante más de una década atacaron intereses de los Estados Unidos en Puerto Rico con la intención de poner fin a lo que consideraban la colonización ilegal norteamericana de la isla que comenzó en 1898.
Segarra Palmer, uno de los fundadores de Los Macheteros fue liberado de una prisión federal en la Florida a principios de este año luego de cumplir 19 años de una condena de 55. Recientemente me senté a conversar con el intelectual convertido en revolucionario en su casa en San Juan sobre el pasado y su conversión a un hombre de paz.
"Aunque parecerá extraño," me dijo, "esos años en la cárcel fueron una gran bendición. Aprendí a ser más tolerante, a tener más paciencia, y descubrí que la felicidad no está en las circunstancias de la vida sino en la misma respuesta que uno da a las circunstancias." Este hombre que en algún momento pensó que la violencia se combatía con más violencia ha dado un giro de 180 grados. Ahora considera que la violencia genera más violencia.
La historia de este Machetero haría erizarse a la nueva Oficina de Seguridad Interna: Ha sido vinculado a varios robos y asaltos; al ataque a la Base Aérea Muñiz en San Juan, en la que 11 aviones de guerra fueron destruidos causando unos 45 millones de dólares en daños; y al ataque a un autobús en la Base Naval Sábana Seca en la que dos marineros murieron y nueve resultaron heridos. Sin embargo Segarra Palmer considera que ninguno de los actos de Los Macheteros se pueden describir como actos de terrorismo porque no murieron civiles.
"Sí son terroristas," dice Joe Rodriquez, ex agente del FBI que estuvo asignado al caso de Los Macheteros en Puerto Rico a mediados de los '80. Rodriquez no cree en su conversión: "Un individuo que está involucrado en tanto, para mí va a ser muy difícil que cambie."
Rodriquez fue el testigo principal en el juicio que llevó a la eventual caída de Los Macheteros. Se trata del asalto en 1983 a un depósito de la empresa bancaria Wells Fargo en Hartford, Conn., en el que se robaron más de 7 millones de dólares. A Segarra Palmer se le considera el autor intelectual del robo pero él solo reconoce el haber recibido el dinero después del robo y el haber ayudado a escapar a Víctor Gerena, un empleado de la Wells Fargo que ayudó en el asalto.
El indulto de Clinton no fue sorpresa para Segarra Palmer. "Había desde hace varios años un cabildeo," dice. "Estábamos muy optimistas." Para salir libre, tanto él como sus co-acusados tuvieron que comprometerse a no violar las leyes, a renunciar a la violencia y a no reunirse entre sí.
El argumento a favor del indulto fue que las sentencias de entre 35 y 90 años eran muy excesivas. La mayor crítica es que Clinton lo hizo para ayudar a su esposa Hillary a ganar votos de la comunidad Puertorriqueña en Nueva York en su campaña para el senado.
Rodriquez aún está indignado. "Es una forma de corrupción," dice, "el que este gobierno permita que una persona tenga el poder de revocar la decisión del sistema judicial después de que se revisó la evidencia en el caso y se determinó cual era la sentencia adecuada."
Juan Segarra Palmer aún cree en la causa de la independencia de Puerto Rico y está convencido que se puede lograr, pero no a través de la violencia. Sea o no sincera su conversión, en estos tiempos en que el terrorismo político acecha al mundo, es bueno escuchar a alguien, que en algún momento abogó por la violencia, respaldar medios pacíficos para lograr objetivos políticos. |