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CANDIDATOS EN BUSCA DEL VOTO HISPANO
escrito por Maria Elena Salinas   
Fecha: 25/05/2004
 
"Yo soy George W. Bush y yo apruebo este mensaje." Las mismas palabras que el pueblo norteamericano viene escuchando en inglés por radio y televisión durante los últimos meses ahora se escuchan también en español. Es parte de la campaña publicitaria que ha lanzado el equipo de Bush a través de medios de comunicación en español en cuatro estados considerados cruciales para su re-elección. Pero las palabras en español que dice el presidente están irritando a su rival demócrata John Kerry. Los comerciales halagan al primer mandatario por su liderazgo en la ley de educación llamada "Que ningún niño se quede atrás" y critican a Kerry por primero apoyar la ley y después retirarle su apoyo bajo presión de los sindicatos de maestros. "¿Podemos confiar en John Kerry?", pregunta el comercial. La campaña de Kerry por supuesto lo niega y acusa al equipo de Bush de llevar una campaña sucia, engañando al pueblo norteamericano primero en inglés y ahora en español. Por ahora Kerry no se está defendiendo con sus propios comerciales pero sí tiene el apoyo de la Nueva Cadena Demócrata. La organización independiente conocida por sus siglas en inglés como NDN se está gastando un millón de dólares en comerciales en español para promover los ideales del partido demócrata. Eso incluye "denunciar los engaños de la administración Bush sobre la reforma educativa," según dice Maria Cardona, vocero de la NDN. Para llegar al votante hispano demócratas y republicanos se están peleando con las garras. Ambos están muy conscientes de que ningún candidato puede llegar a la Casa Blanca sin el apoyo de los hispanos. Y es que el voto hispano es cada vez más fuerte. En la actualidad somos 16 millones elegibles para votar en los Estados Unidos -- tres millones más que en el 2000 -- y estamos concentrados en 20 estados que pueden producir más de los 270 votos electorales que se necesitan para ganar la presidencia. Por ahora la pelea se lleva a cabo en la Florida, Arizona, Nuevo Mexico y Nevada. Una nueva encuesta muestra que sólo en la Florida Bush aventaja a Kerry. A nivel nacional los demócratas siguen teniendo ventaja sobre los republicanos. La mitad de votantes latinos se considera demócrata, aunque es mucho menos que el 67 por ciento que votaron por Al Gore en el 2000. En esos comicios Bush se llevó el 31 por ciento del voto hispano. Esta vez el rostro del votante Hispano está cambiando. Diecinueve por ciento se registraron como independientes en el 2002 según el Centro Hispano Pew, y de acuerdo con la Nueva Cadena Demócrata hasta el 40 por ciento están indecisos sobre a quien darle su voto el 2 de noviembre. Esto los convierte en presa fácil para los partidos políticos. La pregunta es ¿qué están haciendo los candidatos para lograr el tan codiciado voto hispano? Bueno, la campaña de Bush ya comenzó con los comerciales en español y lanzando su campaña "Viva Bush" que pretende movilizar a miles de voluntarios hispanos para promover su re-elección. A Bush le ha ido mejor entre los hispanos que a otros candidatos republicanos, en parte porque su personalidad les atrae. Muchos latinos consideran a Bush simpático. Habla un poco de español y su hermano Jeb, el gobernador de la Florida, está casado con una mexicana y habla muy buen español. En su primera campaña presidencial Bush prometió que Latino América sería su prioridad y que inmigración sería un tema clave en su administración. Empezó por buen camino pero el 11 de septiembre le hizo cambiar de rumbo. El esfuerzo de Kerry por llegar al votante hispano ha ido un poco más lento, sobre todo porque está muy por detrás de Bush en la recaudación de fondos para gastar en publicidad. Aun así ha prometido lanzar su propia campaña publicitaria en español y ha nombrado a varios lideres hispanos a su equipo. Kerry se sabe sólo unas palabritas en español, pero su esposa Teresa Heinz Kerry sí lo habla bien. Aunque por ahora los demócratas tienen los números de su lado, saben que no se pueden dormir en sus laureles. En este año electoral el voto latino será el premio gordo. El candidato que mejor sepa llegar al votante hispano, mostrando un interés genuino en los temas que le afectan y no solo con unas cuantas palabras en español, se convertirá en el próximo presidente de los Estados Unidos.