| NO MÁS MUERTES EN EL DESIERTO DE ARIZONA |
| escrito por Maria Elena Salinas |
| Fecha: 08/06/2004 |
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| Nuevamente, la temperatura en el desierto de Arizona supera la marca de los 100 grados fahrenheit. Y nuevamente, las cifras de quienes pierden la vida tratando de cruzar ese desierto hacia los Estados Unidos está alcanzando niveles inusitados. En lo que va del año, 73 inmigrantes han muerto en el desierto, sólo en Arizona. Por eso un grupo de activistas decidió recorrer la ruta de los inmigrantes y crear conciencia sobre el drama que enfrentan y pedir cambios en las leyes migratorias de Estados Unidos.
El grupo llamado "No Más Muertes," compuesto de personas de diferentes partes del país y diversas profesiones, tiene una meta común: Frenar la ola de muertes de quienes se arriesgan a desafiar el calor infernal del desierto en busca de un mejor porvenir para sus familias. Mientras los activistas recorrían el desierto levantando campamentos para brindar agua, comida y atención médica a los inmigrantes, entraba con fuerza el "Control Fronterizo de Arizona" (ABC), un programa que incluye el uso de aviones no tripulados, helicópteros y 200 agentes adicionales para reforzar la vigilancia en la frontera.
El objetivo es impedir el ingreso de terroristas al país y detener el tráfico humano y de drogas por la frontera. Pero las consecuencias podrían ser mortales para los inmigrantes que no son terroristas, ni narcotraficantes, ni contrabandistas, sino humildes trabajadores dispuestos a lanzarse a la peligrosa travesía por el desierto para tratar de ganarse la vida.
Aquellos que deciden cruzar a Estados Unidos llegan primero al estado de Sonora, en la frontera con Arizona. La primera escala por lo regular es El Altar, un pueblo a 42 millas de la frontera. Allí los inmigrantes pueden contratar un taxista que los lleve hasta el mejor punto de cruce si deciden hacerlo por su cuenta, o de lo contrario, recurren a un coyote.
El coyote ofrece un paquete que incluye transporte, comida, alojamiento en hotel y un boleto de avión. Las tarifas oscilan entre $800 y $5,000, dependiendo que tan lejos quiera viajar el inmigrante dentro de territorio estadounidense. Dicen que por estos días, hay una oferta especial de "dos por uno": Si el inmigrante es devuelto, el coyote ofrece cruzarlo gratis por segunda vez. Las advertencias de autoridades mexicanas sobre los peligros de cruzar las 75 millas de desierto no han logrado detener el flujo de miles de inmigrantes, que se arriesgan todos los meses.
Sin duda alguna, los meses de verano son los más peligrosos. Las temperaturas suelen alcanzar los 125 grados, y el reflejo del sol en la arena del árido desierto puede elevar el mercurio otros 25 grados. Es también durante esta época que aumenta la migración ya que la temporada de cosechas en el campo ofrece mayores oportunidades de empleo. Pero es también la temporada en que cada vez más inmigrantes se enfrentan a la muerte.
Como reportero del canal 33 de Phoenix, Julio César Ortiz ha visto su buena dosis de tragedias: La muerte de una familia de ocho, un bebé amamantándose del pecho de su madre muerta. Pero lo que quedó grabado en su memoria es la historia de una mujer que le pagó a un coyote para cruzar a su hermana por la frontera. Días después el coyote la llamó por teléfono para decirle que ya no tenía que pagarle. Su hermana se fracturó una pierna y quedaría varada en el camino. Después de varios días de búsqueda, la mujer encontró el cuerpo descompuesto de su hermana y solo logró identificarla por un anillo que ella le regaló cuando cumplió 15 años.
El movimiento "No Más Muertes" va por buen camino exigiendo la desmilitarización de la frontera, que ha aumentado el riesgo para los inmigrantes. El Presidente George Bush, quien ha reconocido la importancia de los inmigrantes como fuerza laboral, debe cumplir su promesa de trabajar con el congreso para crear un programa de trabajadores temporales, que permita a los inmigrantes llegar al país de manera legal y ordenada. Y por su parte, el gobierno mexicano también debe concretar su propósito de hacer mayores inversiones en la industria agrícola y evitar así que más personas se vean en la penosa decisión de irse a buscar una vida mejor al otro lado de la frontera. |