| NUEVA OPORTUNIDAD PARA LICENCIAS EN CALIFORNIA |
| escrito por Maria Elena Salinas |
| Fecha: 22/06/2004 |
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| Vuelve la lucha. Una nueva propuesta para otorgar licencias de conducir a los indocumentados regresó a la agenda legislativa de California. Esto significa que podemos esperar un enardecido debate sobre uno de los temas más divisorio en el estado. Pero antes de lanzar un ataque sin cuartel contra la propuesta, sus críticos deben saber lo que la nueva y mejorada versión tiene que ofrecer.
Luego de haber sido rechazada, vetada, criticada y revocada, la iniciativa de licencias para indocumentados está de vuelta con un nuevo rostro. Pero para evitar un nuevo fracaso, esta vez, sus promotores pasaron seis meses buscando la mejor formula para satisfacer a todas las partes involucradas en el asunto: el gobernador, la legislatura, los votantes y la comunidad inmigrante.
Claro que es imposible complacer a todos, así es que se trató de crear un proyecto de ley con un poco para cada cual, comenzando con el Gobernador Arnold Schwarzenegger. Si recordamos, su victoria electoral del año pasado fue, en parte, gracias a su promesa de derogar la ley SB60 que otorgó licencias a los indocumentados y fue firmada por su predecesor Gray Davis semanas antes de la elección especial.
El "gobernator" cumplió su promesa inmediatamente después de prestar juramento, pero a la vez se comprometió con el autor de la SB60, el Senador Gil Cedillo, a considerar en el futuro una nueva propuesta que incluyera garantías de seguridad.
El nuevo proyecto de ley, SB1160, tiene exactamente lo que el gobernador pedía: medidas de seguridad que incluyen una revisión de antecedentes y huellas digitales de solicitantes originarios de países elegibles, excluyendo a aquellos procedentes de naciones consideradas por Estados Unidos como promotoras de terrorismo; cualquier solicitante con antecedentes criminales será rechazado, con la excepción de infracciones relacionadas por manejar sin licencia.
Hablando con votantes de California, los promotores de la ley llegaron a la conclusión de que no es tanto que se opongan a que los indocumentados tengan acceso a licencias, sino que muchos están inconformes con lo que consideran un fallido sistema migratorio. Si bien hay quienes quisieran ver a todos los indocumentados fuera del país, muchos reconocen su espíritu de trabajo y sus fuertes valores familiares.
El votante en California quisiera que cualquiera que no tenga estatus legal y quiera manejar en su estado, reciba un trato más riguroso. Por eso, con la SB1160, los inmigrantes no sólo deberían someter a una minuciosa revisión, sino que tendrían que costear el proceso. Mientras los californianos pagan $22 dólares por el trámite de una licencia, los indocumentados tendrían que abonar $146 dólares, incluida una cuota para financiar clases de ciudadanía.
Entre otras cosas, la medida exige un compromiso por escrito del solicitante de iniciar el proceso para legalizar su estatus al igual que tener un patrocinador de ciudadanía norteamericana, que responda por él o ella. En cuanto al posible abuso de ciertos privilegios reservados para ciudadanos y residentes legales no hay razón para temores. Los indocumentados que obtengan licencia no podrían ser miembros de un jurado ni comprar armas y serían advertidos que no tienen derecho a votar.
Para los indocumentados, la SB1160 significaría una oportunidad de manejar sin miedo a ser perseguido, de poder transportarse a sus trabajos, aprender las leyes de tránsito y adquirir un seguro de auto. Para los californianos, sería el tener carreteras más seguras y la tranquilidad de saber quienes son sus residentes y donde viven, estén o no legalmente en el país. Es probable que los defensores de inmigrantes se quejen de la tarifa más alta para tramitar la licencia, pero el beneficio de tener derecho a ella lo vale.
La lucha que le espera a la SB1160 no es nada fácil. Debe ser aprobada por dos tercios de la legislatura. Aún cuando ambas cámaras estatales cuentan con una mayoría demócrata que respalda la iniciativa, no es suficiente para su aprobación. Por eso, hay que empezar a negociar.
El Gobernador Schwarzenegger, quien habría declarado textualmente que está "absolutamente seguro de poder concretar una gran ley en reemplazo de la SB60," tiene en el tema de la licencia de conducir una perfecta oportunidad para demostrar que es un hombre de palabra. |