| LA HORA DE LA VERDAD PARA VENEZUELA |
| escrito por Maria Elena Salinas |
| Fecha: 29/06/2004 |
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| Él quizás no lo sepa, pero el Presidente George W. Bush estará en la boleta electoral el 15 de agosto. Sin embargo sus rivales no serán los aspirantes presidenciales John Kerry o Ralph Nader. Será el presidente venezolano, Hugo Chávez. Por lo menos esa es la versión del propio Chávez al hablar del referendo revocatorio que pretende sacarlo del poder.
Según Chávez, en la votación del 15 de agosto, los venezolanos escogerán entre Bush -- a quien él acusa de querer apoderarse de su país, de convertir al dólar en la moneda oficial y de obligar a los venezolanos a hablar inglés -- y él mismo, quien "está preparado para hacer lo que sea necesario" para defender a su patria. "El adversario a derrotar es George W. Bush," dijo Chávez.
Esta es apenas la última de una serie de confrontaciones con el presidente de Estados Unidos a quien Chávez ha acusado de tratar de derrocarlo y de intentar invadir a su país rico en petróleo. Ha culpado a Bush por las muertes en Irak y de intervenir en Haití. Le ha llamado presidente ilegítimo, mentiroso y un par de calificativos más que es preferible no repetir.
La verdad es que Chávez actúa cada vez más como su ídolo Fidel Castro. Al igual que el líder cubano, Chávez culpa al gobierno de Estados Unidos de sus problemas políticos. Acusa a la administración Bush de estar detrás del frustrado golpe de estado en su contra en el 2002 y asegura tener pruebas de que Estados Unidos está financiando a la oposición a través de una fundación que promueve la democracia.
Su ira y frustración son el resultado de su lucha por mantenerse en el poder. Pero después de dos años de hacer todo lo posible para deshacerse del hombre que ven como aspirante a dictador, la oposición finalmente logró forzar a Chávez a un referéndum revocatorio.
El camino no fue nada fácil. Necesitaron 2.436.083 firmas, y el primer intento falló porque aunque tuvieron las firmas necesarias, el proceso fue declarado inconstitucional ya que Chávez no había llegado a la mitad de su período en el poder. En la segunda recolección de firmas miles de nombres fueron invalidados por las autoridades electorales y tuvieron que ser ratificados en una tercera recolección. Allí sacaron 2.5 millones de firmas, un poco más de las necesarias para llevar Chávez a la elección revocatoria.
Por ahora la fecha está fijada, pero quedan muchas interrogantes. ¿Obtendrá la oposición el más de millón y medio votos adicionales que necesita para sacar a Chávez del poder? ¿Buscará el presidente otra táctica para demorar la votación o evitar que se lleve a cabo? ¿Si se realiza el referendo será la elección abierta y limpia?
Aquí están algunos de los escenarios que podrían presentarse: La constitución indica que si el referendo no se realiza antes del 19 de agosto, el vicepresidente gobernaría durante el resto del término. Dado que esa fecha es apenas 4 días después del programado referendo, un resultado dudoso podría extender el tiempo más allá del límite. El vicepresidente podría acabar gobernando como títere de Chávez.
Si Chávez pierde el referendo, la nueva elección se realizaría 30 días después. El tribunal supremo -- que está integrado por una mayoría de jueces pro-Chávez -- dictaminó que si el presidente fuese sacado del poder mediante este proceso, podría ser candidato nuevamente.
Aunque las encuestas muestran que Chávez perdería en el referendo revocatorio, la pregunta es si la oposición podría presentar a un candidato en menos de 30 días y convertirlo en una figura política nacional con suficiente fuerza para vencer a Chávez. El presidente tiene todavía una base fuerte de partidarios. Así que podría ser sacado del poder y un mes después ser reelegido.
Los intentos de Chávez para sacar a los pobres en Venezuela de su miseria, han tenido un precio elevado. El presidente se ha peleado con la clase obrera, los empresarios, la iglesia, Estados Unidos y muchos de sus vecinos. Su estilo autoritario y lenguaje provocador lo han convertido en una amenaza para la democracia en su país y en la región. Pero también es un político hábil que ha ganado tres elecciones nacionales en el pasado. No dude que se las ingenie para mantenerse en el poder y ganarle a su adversario imaginario en Washington. |