| EL FUTURO DE CHAVEZ EN MANOS DE LOS VENEZOLANOS |
| escrito por Maria Elena Salinas |
| Fecha: 09/08/2004 |
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| La oposición venezolana ha intentado de todo para librarse del Presidente Hugo Chávez. Desde protestas y huelgas nacionales, hasta paralizar a la industria petrolera y un intento de golpe militar. Pero nada les dio resultado. Ahora, los adversarios de Chávez tienen la oportunidad de sacarlo del poder, irónicamente, mediante un proceso democrático que él mismo implementó.
El domingo 15 de agosto, los votantes venezolanos acudirán a las urnas para decidir si quieren mantener a Chávez en el Palacio Miraflores o sacarlo. El referendo revocatorio largamente esperado es el resultado de un gran esfuerzo por parte de la oposición que tuvo que superar una cantidad de obstáculos políticos y legales. En dos ocasiones se invalidaron las millones de firmas que recolectaron y se postergó la fecha de la consulta, pero al fin, los anti-chavistas tienen lo que querían.
Líderes de la oposición entraron a este proceso convencidos que Chávez perdería la votación basándose en encuestas con un alto margen de rechazo hacia Chávez. Lo acusan de ser autoritario y corrupto, de controlar las instituciones claves del país y de llevar su revolución hacia un régimen comunista al estilo Fidel Castro. Además, lo consideran una amenaza a la democracia del país y a la estabilidad de la región. No hay nada que más quisieran que verlo fuera del sillón presidencial. Pero ojo, porque les podría salir el tiro por la culata.
Las encuestas más recientes muestran un giro a favor de Chávez. Un sondeo realizado por la encuestadora estadounidense Evans/McDonough a mediados de julio reveló que 49 por ciento de los votantes quiere que Chávez continúe al frente del gobierno contra 41 por ciento a favor de destituirlo. Otra encuesta realizada en junio por la firma Greenberg Quinlan Rosner, con sede en Washington, también arrojó 49 por ciento de respaldo a Chávez, contra 44 por ciento en contra. Paradójicamente, este último estudio fue encargado por un medio de comunicación opositor a Chávez.
En este momento, muy pocas personas -- menos las partes involucradas -- se atreven a pronosticar un resultado del referendo, pero expertos coinciden en que el presidente podría resultar victorioso. "Chávez ha estado trabajando en una masiva campaña de registro de electores, que podría sumarle más de un millón de votos a su favor," opinó Sergio Bendixen, quien trabajó 15 años como encuestador y asesor político en Venezuela. "Chávez cuenta con enormes recursos económicos para invertir millones en programas sociales a favor de los pobres."
Dichos recursos provienen de los ingresos multimillonarios de la empresa petrolera estatal PDVSA. El gobierno está utilizando parte de ese dinero para financiar programas educativos, mejorar el sistema de salud pública y crear cooperativas. Para los críticos de Chávez, el desarrollo social del mandatario no es más que una compra de votos, pero los chavistas argumentan que es fruto del petróleo del pueblo, y que se lo merecen.
Se viven momentos de alta tensión en Venezuela. El gobierno acusa a la oposición de estar planeando manifestaciones violentas. El líder opositor Enrique Mendoza lo niega y de hecho ha rechazado un llamado a la violencia por parte del ex presidente Carlos Andrés Pérez quien considera que es la única vía para deshacerse de Chávez. Mendoza a su vez acusa al gobierno de estar confabulando un fraude masivo y por eso asegura que la oposición ha preparado su propio sistema de monitoreo para garantizar que se respete la voluntad del pueblo.
Pero Chávez se siente tan confiado del triunfo y de la transparencia del proceso que no sólo permitirá que representantes del Centro Carter y de la Organización de Estados Americanos supervisen el sufragio, sino que ha invitado a varias celebridades como observadores internacionales. Entre ellos Nelson Mándela y Mikhail Gorbachev, los Premio Nóbel Rigoberta Menchú y Gabriel García Márquez, los actores Bárbara Streisand y Danny Glover, y al controversial cineasta Michael Moore.
La oposición ha librado una larga y prolongada lucha por llevar a las urnas la gestión del hombre que los gobierna. La derrota sería un golpe devastador, pero una realidad que tendría que enfrentar con civismo. Después de todo, Chávez fue elegido democráticamente dos veces, y una eventual victoria en el referendo fortalecería su posición. Pero si Chávez pierde o intenta manipular los resultados, el mundo tendría que ponerse del lado de la oposición y pedir su destitución en defensa de la democracia en Venezuela y para garantizar la estabilidad en la región. |