| VENEZUELA MÁS POLARIZADA QUE NUNCA |
| escrito por Maria Elena Salinas |
| Fecha: 23/08/2004 |
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| Caracas, Venezuela -- Llegué a Venezuela antes del referéndum revocatorio pensando que quizás este podría resultar en una solución pacifica, democrática y constitucional a la crisis política que desgarra al país desde hace dos años. Pero después de la consulta popular, Venezuela está aun más dividida, radicalizada y sumida en una profunda incertidumbre.
La oposición venezolana no logró su objetivo de terminar con el mandato del Presidente Hugo Chávez. Por el contrario el referéndum sólo logró consolidarlo en el poder. Los resultados del Comité Nacional Electoral le dieron el 58 por ciento a la opción del "NO" y el 42 por ciento al "SI."
La Coordinadora Democrática que agrupa a partidos políticos de la vieja guardia y nuevos movimientos de oposición, dice que se trató de un masivo fraude electrónico. La CD no disputa las cifras del CNE. Lo que disputa es que, el que haya salido favorecido fuera el Presidente Chávez. Aseguran que las encuestas a boca de urna que siguieron durante todo el día de la votación, les daban una clara ventaja a los adversarios de Chávez por un margen similar al que le adjudicaron a Chávez.
A primera instancia los observadores internacionales encabezados por el ex presidente norteamericano Jimmy Carter y el secretario general de la Organización de los Estados Americanos Cesar Gaviria, avalaron los resultados del CNE diciendo que los cálculos de su conteo rápido coincidían con los resultados preliminares.
Sin embargo, tras las denuncias de fraude accedieron a realizar una auditoria parcial sobre los resultados. No sirvió de mucho. La concesión resultó ser insuficiente para la oposición que alega que las auditorias no lograrían detectar la manipulación del programa de computación electoral que según ellos impuso un limite en la cantidad de votos para el "sí" convirtiéndolos después en "no."
Al margen del desenlace de este conflicto hay que ver en que condiciones entraron los venezolanos al juego político. Antonio Ledezma, ex alcalde de Caracas y uno de los líderes de oposición me dijo que él siempre consideró que las máquinas electrónicas de votación no eran confiables y se prestaban para un fraude electrónico.
Si ese fue el caso, ¿por qué entonces aceptaron ir al referéndum? La consulta fue el resultado de intensas negociaciones y presiones que duraron meses. Se tuvieron que superar muchos obstáculos, pero al final todas las partes involucradas aprobaron las reglas y sometieron el proceso de máquinas electrónicas a prueba.
Cubriendo las elecciones en el marginado barrio de Petare me encontré en la cola a dos jóvenes jugando ajedrez. Le pregunté a uno de ellos como comparaba su juego con el juego político que se vivía en el país. "No se puede comparar," me dijo. "En este juego los dos jugadores tenemos las mismas piezas."
Lo cierto es que en el juego político del referendo, Chávez tenía más piezas que la oposición. Controla casi todas las instituciones claves del país. Pudo comprar votos gastando millones de bolívares en programas sociales para los marginados. Y en las últimas semanas el gobierno inscribió a millones de nuevos electores y nacionalizó a extranjeros, como lo confirmó el propio vice-presidente José Vicente Rangel en una entrevista.
Pero también es cierto que la oposición no presentó a los venezolanos un plan de gobierno que le hiciera sentir a los pobres que estarían protegidos en caso de que fuera revocado Chávez. No presentaron un frente unido con una figura política que pudiera reemplazar al presidente y ser capaz de unificar al país y sanar las heridas.
No resulta insólito pensar que Chávez fuera capaz de re-afirmarse en el poder sin necesidad de un fraude. Mientras sus opositores lo acusan de ser autoritario, sus seguidores dicen que es así como logra que las cosas funcionen. Mientras lo acusan de arruinar la economía, Chávez culpa a la oposición por las huelgas, protestas y la fuga de capital. Dicen que desde que Chávez llegó al poder hay más pobres en Venezuela. Si ese es el caso y los pobres son su base de apoyo, hoy en día Chávez tendría más apoyo.
La crisis política en Venezuela continua con un país más polarizado que nunca. El referéndum hizo que los que odiaban a Chávez lo odien aun más y los que lo apoyaban, lo veneren más. Chávez seguirá siendo presidente por lo menos hasta enero del 2007, y si la oposición no se une y presenta una opción realista para todos los venezolanos, podría haber Chávez para rato. |