Home
Biografía
Libro
Firma del Libro
Columnas
Entrevistas
Prensa
Fotos
Libro de Visitas

Presentando su libro
"Yo soy la hija de mi padre"



Home | Biografía | Libro | Prensa | Fotos | Libro de Visitas
DESPIERTA EL ELECTORADO NORTEAMERICANO
escrito por Maria Elena Salinas   
Fecha: 11/10/2004
 
Hay un fenómeno que está envolviendo al país. Los jóvenes que pensaban que la política era aburrida, ahora cree que es "cool" votar. Los afro-americanos que se sentían privados de sus derechos civiles ahora quieren asegurarse que se cuenten sus votos. Y después de convertirse en la principal minoría del país, el electorado latino quiere ejercer su fuerza política. Se trata del despertar del electorado estadounidense y ya era hora. Por demasiado tiempo nuestro destino político se decidía por una minoría de la población. Ni la mitad de quienes tenían edad para hacerlo ejercían su derecho al voto. Llámenlo apatía política, falta de convicción o simple falta de interés. El hecho es que ahora, el cargado clima político en el país está sacudiendo al electorado convirtiéndolo en el más polarizado y politizado de los últimos tiempos. Después de la debacle electoral del 2000, los norteamericanos finalmente se dieron cuenta que cada voto cuenta y que puede marcar la diferencia. Desde entonces, se han estado batiendo recordes de inscripción de nuevos votantes. En algunos sitios las inscripciones hasta se cuadruplicaron. Hay tanto en juego en los comicios del 2 de noviembre que las encuestas muestran que dos de cada tres votantes consideran que esta es la elección más importante de sus vidas. Aunque todavía no hay cifras oficiales, ya que en varios estados no se han vencido los plazos de inscripción, el esfuerzo monumental de decenas de organizaciones para registrar a nuevos electores latinos, ya han surtido resultados sin precedentes. La administración de Asuntos Federales de Puerto Rico invirtió 12 millones de dólares en una campaña para activar a los votantes puertorriqueños. En poco menos de dos años se logró inscribir más de 326,000 nuevos votantes. Duplicando sus recursos, el Proyecto de Registro de Votantes del Suroeste (SVREP), también ha inscrito a más de 100,000 nuevos electores. Michael Bustamante de SVREP atribuye el éxito de su campaña en parte a cambios demográficos que ha permitido a estados como Nevada y Colorado, inscribir grandes cantidades de votantes latinos. En apenas semana y media, la nueva línea telefónica gratuita establecida por la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Designados recibió 1,000 llamadas de potenciales votantes en 16 estados queriendo consultar sobre inscripciones. Voluntarios de "Mi Familia Vota," un movimiento del Centro Para la Democracia de Inmigrantes, trabajaron incansablemente siete días a la semana durante ocho meses para inscribir votantes latinos en Florida. "Fuimos de puerta en puerta, visitando 3,000 casas por día, a veces nos tiraron la puerta en la cara," recordó el coordinador Carlos Pereira. Pero finalmente inscribieron más de 73,000 nuevos electores, superando ampliamente su meta de 50,000. En conjunto, estas y otras organizaciones esperan inscribir al menos 2 millones de votantes latinos más que en el 2000. Las proyecciones indican que 7.5 millones de votantes hispanos acudirán a sufragar en las elecciones del próximo mes. En Florida y en otros lugares del país la mayoría de los nuevos votantes son ciudadanos naturalizados, y esta será su primera oportunidad para ejercer su derecho al voto en este país. El director nacional de "Mi Familia Vota," Jorge Mursuli, dice que estos votantes tienen hambre de participar políticamente por lo que pronóstica que su participación será mucho más alta que los que han tenido derecho al voto por muchos años. Sin embargo, a Mursuli le preocupa que el electorado en Florida no esté clasificado por grupos étnicos, pese a que los políticos están cortejando el voto latino. "La medida de nuestro éxito está en la capacidad de ser contados. Que no se haga en Wyoming es comprensible, pero no hacerlo en Florida no lo es," dijo. Clarisa Martínez del Consejo Nacional de La Raza (NCLR) también está preocupada por informes que su organización ha recibido sobre intimidación a votantes, como dudas sobre la cantidad de latinos inscritos para votar, especialmente entre los ciudadanos naturalizados. La elección presidencial del 2 de noviembre será una verdadera prueba para nuestra democracia. El desafío de las autoridades electorales es realizar unas elecciones justas y transparentes, permitir sufragar a todos los votantes inscritos y asegurar que cada voto se sea contado. Y el desafió del electorado es acudir a las urnas. Al fin y al cabo es nuestro deber, nuestro derecho y nuestro privilegio.