| LOS VOTANTES LATINOS ACEPTARON EL DESAFIO |
| escrito por Maria Elena Salinas |
| Fecha: 15/11/2004 |
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| Funcionó. El apelar a los votantes latinos para que dejaran su apatía a un lado e hicieran sentir su presencia en las urnas, dio un resultado más allá de toda expectativa. Una cifra record de hispanos salio a votar. Los latinos ganaron otro escaño en la Cámara de Representantes y, por primera vez en casi tres décadas tenemos no sólo uno sino dos latinos en el senado. Pero lo más importante es que los latinos demostramos ser una fuerza política que ya no puede ser ignorada.
Habrá que hacer una análisis meticuloso del voto hispano para tener datos concretos sobre cómo votaron los latinos, pero por ahora existen algunas cifras preliminares, basadas en encuestas a la salida de las urnas, que nos permiten sacar algunas conclusiones.
Para empezar, se cree que 9.2 millones de hispanos fueron a las urnas el 2 de noviembre. Eso seria un incremento del 56 por ciento con relación al año 2000 cuando votaron 5.9 millones de latinos. NALEO había proyectado que 7 millones de latinos votarían y ahora creen que la cifra final estaría cercana a los 8 millones.
Una consecuencia directa de esto es que los hispanos logramos aumentar nuestra representación política. El número de latinos en la cámara baja creció de 22 a 23 con la elección de John Salazar en Colorado. Su hermano Ken Salazar se convirtió en el primer senador hispano en Estados Unidos del estado de Colorado. Y Mel Martínez de la Florida será el primer senador de origen cubano.
A nivel estatal el número de latinos en asambleas o congresos aumentó de 161 a 171 en esta elección. Y por supuesto la nominación del asesor legal de la Casa Blanca Alberto Gonzáles para suceder a John Ashcroft como Procurador General es también un triunfo para la comunidad latina.
Ahora, por quien votaron los latinos en la contienda presidencial es tema de discusión. Según el instituto de William C. Velásquez de California, el senador John Kerry obtuvo el 67.7 por ciento del voto latino mientras que presidente George W. Bush recibió 31.4 por ciento.
Sin embargo, la disparidad entre esas cifras y otras reveladas por la prensa, que afirman que el 54 por ciento los latinos habrían votado por Kerry y el 45 por ciento por Bush, restan cierta legitimidad a la encuesta del instituto Velásquez. Algunos expertos en la materia dicen incluso que la cifra de votantes hispanos por Bush oscila entre un 37 por ciento y un 42 por ciento. De cualquier manera, aunque Kerry hubiese obtenido la mayoría del voto hispano es un aumento significativo para el presidente Bush que obtuvo un 31 por ciento del voto latino en el 2000.
A nadie le debe sorprender. Es cierto que los hispanos tradicionalmente han votado por los demócratas, sin embargo hay una serie de factores que hicieron al electorado del 2004 algo distinto. Por un lado, la enorme cantidad de nuevos votantes que se hicieron ciudadanos después del 9/11. Muchos de ellos no estaban comprometidos con ningún partido, su voto estaba disponible al mejor postor y los republicanos supieron conquistarlo.
Es posible que los demócratas no se percataron que aunque los hispanos son liberales en lo que se refiere a temas sociales, son más conservadores cuando se trata de valores familiares y religión. Ninguno de los dos partidos demostró tener soluciones simples para los temas que más interesan a los latinos: trabajos, educación y cuidado médico, y ya que muchos vinieron a Estados Unidos huyendo de la violencia en sus propios países, la seguridad se convirtió en una de sus prioridades.
Pero la razón del giro de los hispanos hacia la derecha podría ser mucho más simple que todo esto. Raúl Romero, uno de los principales asesores del presidente Bush en cuestiones hispanas atribuye el apoyo al presidente al hecho de que él ha conectado bien con la comunidad hispana. El encuestador Sergio Bendixen esta de acuerdo. "Al final de cuentas," dijo, "la personalidad del presidente Bush peso más que los temas enfatizados por el partido demócrata."
A medida que el electorado latino continúa creciendo y los partidos miran hacia el 2008, los verdaderos beneficiados en las elecciones del 2004 podrían ser los mismos votantes. Los demócratas sufrieron las consecuencias de dar por hecho que el voto latino les pertenecía, y ahora van a tener que trabajar muy duro para recuperar su lealtad. Y si los republicanos quieren seguir ganando terreno con la comunidad latina tendrán que hacer buenas, sus promesas de campañas. |