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EL GENERAL Y SU CUARTA ESTRELLA
escrito por Maria Elena Salinas   
Fecha: 21/12/2004
 
RÍO GRANDE CITY, Texas -- Si Texas es territorio de los Bush, la ciudad de Río Grande es la tierra de los Sánchez. El teniente general Ricardo Sánchez, quien dirigió las fuerzas de la coalición en Irak, es el héroe indiscutido en esta ciudad fronteriza. Cuando él visita, casi todo el pueblo sale a recibirlo. Hay desfiles, cenas, ceremonias de reconocimiento. Y lo mejor de todo es que su mama, María Elena Sánchez, hace suficientes tamales para alimentar a un ejército. Aunque al general Sánchez le encanta regresar Río Grande, su mas reciente visita después de seis años de ausencia, no fue motivo de celebración. Su hermano mayor, Ramón, se había enfermado. Su condición empeoró y Ramón murió en un hospital local con su familia, incluyendo su famoso hermano, al pie de su cama. Después del funeral el general, como buen soldado, mantuvo su promesa de concedernos una entrevista, la primera desde que dejó la zona de guerra. "Para el séptimo grado ya estaba seguro que iba a ser un soldado," me dijo Sánchez. Sus hermanos estaban en el ejército y fueron, sin duda, motivo de inspiración. Pero el factor decisivo fue un funeral al que él asistió en su juventud. "Un chamaco de aquí, de Río Grande, a los 19 años de edad fue asesinado en Vietnam" recuerda el general, "cuando ví su cuerpo envuelto en una bandera norteamericana comencé a pensar que servir a nuestra patria era algo que probablemente quería hacer." Y él ha servido a su patria honradamente durante los pasados 31 años, escalando en rangos militares, haciendo frente a la discriminación en los años 70 y venciendo los obstáculos de ser un niño latino pobre de Texas que llegó a convertirse en un general de tres estrellas. El momento culminante de su carrera militar fue sin una duda en haber dirigido las fuerzas de Estados Unidos en Irak cuando Saddam Hussein fue capturado. El punto más bajo se resume en dos palabras: Abu Ghraib. "¿Qué pensó usted cuando vio las fotografías por primera vez?" le pregunté. "Que eso no podría ocurrir en mi ejército," respondió. "Fue una situación que no se podía permitir, por eso iniciamos las investigaciones inmediatamente." Sin embargo, varios de los informes que resultaron de las investigaciones sobre el abuso contra prisioneros iraquíes por parte de soldados norteamericanos, han vinculado indirectamente a Sánchez al escándalo. Un informe indica que el comandante de las tropas aliadas aprobó una serie de tácticas dudosas de interrogatorio en septiembre del 2003. Durante nuestra entrevista el general Sánchez negó que se dieron tales órdenes. Sánchez dijo que las investigaciones continúan y hay todavía dos informes importantes pendientes. Le pregunté por su supuesta aprobación del uso de perros para intimidar a prisioneros, la manipulación de la dieta y el uso de posiciones de estrés para largos períodos de tiempo, tácticas que se han descrito como violación de derechos humanos. "El uso de perros para la intimidación no se autorizó," dijo. "Los perros debían ser utilizados para mantener el orden en las prisiones." El general, quien alguna vez se quejara con sus superiores acerca de la falta de suministros que afectaron la efectividad de sus tropas, dice que él no está al tanto de las condiciones actuales de las tropas en Irak, pero tiene la convicción de que la guerra se puede ganar, aunque advierte, tomará años. Es difícil saber si el escándalo de la prisión afectará su carrera militar. Por ahora Sánchez está estacionado en Alemania como comandante general del Quinto Regimiento de la Primera División Blindada, después de haber sido pasado por alto para encabezar el Comando Sur en La Florida. "¿Qué tiene que ocurrir para que usted pueda ser un general de cuatro estrellas?" le pregunté. "Lo único que se necesita es saber la verdad acerca de lo que sucedió en Abu Ghraib," dijo. Sánchez está absolutamente convencido que no existe manera de que él sea implicado en el escándalo. Para los ciudadanos de la ciudad de Río Grande, no hay nada que pueda empañar la imagen de su General. Sánchez alguna vez dijo que el ejército era una buena alternativa a vivir una vida de pobreza. Así es que mientras siga llegando aquí, diciéndole a los jóvenes que para seguir sus pasos hay que estudiar, mientras siga siendo un modelo a seguir, el general continuará siendo un héroe para los habitantes de su pueblo.