| ¿NUEVA LEY O NUEVO ENGAÑO? |
| escrito por Maria Elena Salinas |
| Fecha: 23/02/2005 |
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| Nuevamente los legisladores le están haciendo creer al pueblo norteamericano que están luchando por hacer al país más seguro, cuando en realidad lo que están haciendo es encubrir la incompetencia del gobierno federal y esconderse detrás de la supuesta guerra contra el terrorismo para promover su agenda anti-inmigrante.
La Cámara de Representantes aprobó la llamada ley "REAL ID Act," con 262 votos a favor y 161 en contra. La traducción seria algo así como "Acta de un documento de identidad verdadero." Entre otras cosas, la medida establecería estándares federales para otorgar licencias de conducir en las que el solicitante tendría demostrar su estatus legal en el país. Aumentaría los requisitos para las peticiones de asilo y daría a los jueces más autoridad para evaluar los requisitos. Además, provee los fondos necesarios para continuar la construcción de un muro a lo largo de la frontera California-México.
Una vez más la inmigración resulta ser uno de los asuntos más divisivos en Estados Unidos y una vez más se mezcla injustamente con el debate nacional sobre seguridad. Negando licencias de conducir a los inmigrantes indocumentados no hará al país más seguro, por el contrario, hará más inseguras las calles y carreteras de nuestras ciudades. Aumentar los requisitos para quienes buscan asilo no mantendrá afuera a los terroristas, lo que hará es agobiar aun mas a quienes legítimamente sufren de abusos y son víctimas de tiranías, muchas de las mismas tiranías que el presidente Bush ha prometido derrotar.
Y agregarle otras tres millas al muro en la frontera mexicana no detendrá a quienes realmente quieren hacer daño a este país. No es solamente un desperdicio del dinero de los contribuyentes, sino una idea completamente absurda. ¿Hasta donde vamos a llegar? Quizás el siguiente paso será construir un muro alrededor de todo el país, y luego una cúpula gigantesca con una apertura especial para vuelos extranjeros.
Más que asegurar nuestras fronteras, el Acta "REAL ID" parece ser burdo engaño con la intención de hallar una salida rápida al complejo problema de la inmigración que enfrenta el país. Y no ayudan para nada los mensajes contradictorios de la Casa Blanca. Primero el presidente le pide al congreso que elimine las provisiones anti-inmigrantes de las leyes del 9/11 aprobadas el año pasado y luego le da su apoyo total a la medida "REAL ID," que incluye esas mismas medidas.
Lo que el congreso debería hacer es asegurarse que nuestras instituciones sean más efectivas y respondan a su propia inteligencia. Reciente información desclasificada de la comisión investigadora del 9/11 indica que entre los meses de abril y septiembre del 2001 la FAA -- Administración Federal de Aviación -- recibió 52 advertencias sobre amenazas de al-Qaida y de Osama bin Laden. Cinco de esas advertencias mencionaron específicamente el entrenamiento de al-Qaida para realizar secuestros aéreos. Dos incluso mencionaban operaciones suicidas. El congreso no sólo debería preguntar por qué se ignoraron las advertencias sino porqué el gobierno de Bush impidió que se divulgara la versión clasificada completa del informe durante más de cinco meses.
También se acaba de divulgar un memorando del ex jefe de contraterrorismo Richard Clarke, con fecha del 25 de enero del 2001, en el que él solicita una reunión urgente de funcionarios de seguridad nacional para discutir las amenazas de al-Qaida. Esa reunión no se realizó hasta septiembre 4 del 2001, una semana antes de los ataques del 11 de septiembre. Pero según Condolezza Rice, entonces Asesora de Seguridad Nacional, "el nuevo gobierno de Bush no fue informado de ninguna amenaza de al-Qaida." Ahora sabemos que Clarke decía la verdad cuando dijo que el gobierno de Bush ignoró sus advertencias. Pero en su momento, fue desacreditado y acusado de jugar a la política.
Nada nos puede asegurar que el haber actuando sobre esas advertencias hubiera evitado los ataques del 11 de septiembre. Sin embargo, desquitándose con inmigrantes y víctimas de tiranías y construyendo muros inútiles no aminorará futuras amenazas. Estados Unidos debe enfocarse en reconstruir sus debilitadas alianzas diplomáticas y renovar la coalición internacional contra el terrorismo que existía antes de la guerra en Irak. Y de una vez y por todas, comenzar un debate nacional abierto y justo, que conduzca a una amplia reforma migratoria que tome en cuenta las inquietudes de ambos lados de la disputa. |