| EN ESPERA DE LA PAZ EN COLOMBIA |
| escrito por Maria Elena Salinas |
| Fecha: 20/12/2005 |
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| El presidente de Colombia, Álvaro Uribe fue elegido en el año 2002 con un discurso que los colombianos querían escuchar, el de la promesa de pacificar a un país asediado durante casi 40 años por un conflicto armado que ha tenido como escenario todo el territorio nacional y como protagonistas a militares, guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes, delincuentes comunes y una clase política corrupta que Uribe durante su campaña también prometió combatir.
En otras palabras, prometido imponer mano-dura con todos los violentos. Pero ahora dice que 4 años no son suficientes para lograr su objetivo y ha lanzado su campaña para la re-elección con miras a los comicios del 2006, algo que se hizo posible luego que encabezara con éxito un movimiento para cambiar la constitución colombiana que prohibía a los presidentes re-elegirse.
Aunque la retórica de Uribe ha mantenido elevados sus niveles de popularidad, Colombia sigue siendo un país convulsionado. La tan anhelada paz que esperan los colombianos aun no ha llegado y la violencia esta a la orden del día.
Según Amnistía Internacional en el año 2004 fueron asesinados más de 2,500 civiles, 1,250 fueron secuestrados y 287,000 obligados a abandonar sus hogares. El gobierno asegura que la cifra de secuestros y desplazados se ha reducido en el año 2005, pero la pérdida de vidas humanas continúa contabilizándose en idéntica proporción. La organización "País Libre" asegura que de cerca de 600 secuestrados durante el 2005, al menos 140 han muerto a manos de sus secuestradores.
En mayo del 2005 guerrilleros de las FARC asesinaron a tiros a 5 concejales y al secretario del concejo del municipio de Puerto Rico en el departamento del Caquetá.
En octubre 80 personas murieron en enfrentamientos armados entre guerrilleros y paramilitares en el departamento del Chocó. Los encuentros armados entre los mismos insurgentes se producen por el control del lucrativo negocio de las drogas ilegales que el gobierno tampoco ha podido combatir con éxito.
Es decir, la violencia continúa. La lista de masacres, atentados y enfrentamientos es larga. El llamado Plan Patriota del ejército colombiano ha dado resultados parciales. Ha logrado arrinconar a jefes guerrilleros pero aun no ha sido posible su captura. Ni la asistencia de Estados Unidos ha logrado evitar que sigan muriendo colombianos inocentes.
El Plan Patriota movilizó unos 18,000 hombres en las zonas selváticas de los departamentos del Caquetá y Putumayo, pero hasta hoy la única captura significativa ha sido la de Nayibe Rojas, alias Sonia, considerada una figura clave en las finanzas y el narcotráfico de las FARC. "Sonia" fue extraditada a Estados Unidos, en donde la vinculan con el envío de unas 600 toneladas de cocaína a este país.
De los más de 5,000 secuestrados por grupos armados, 59 son dirigentes políticos, encabezados por la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, y policías y militares a quienes las FARC ofrecen "canjear" por guerrilleros presos. Algo a lo que el gobierno de Uribe se había negado hasta ahora. Cediendo a presiones Uribe esta ofreciendo desmilitarizar una zona del área en conflicto para negociar un posible canje. Además representantes de su gobierno se reúnen en la Habana con lideres del "ELN', un mas pequeño pero no menos peligroso grupo guerrillero esperando lograr un cese al fuego.
Uribe trata de darle un giro positivo a su esfuerzo de paz y presenta como resultado un acuerdo de desmovilización de más de 11,000 hombres de las llamadas Autodefensas Unidas de Colombia. Aunque ese acuerdo existe aun queda una cifra casi similar de paramilitares armados cobrando vidas inocentes.
La elección presidencial será el 26 de mayo, y la campaña comenzará oficialmente a finales de enero. Por ahora el discurso continúa siendo el mismo, de combatir a los grupos alzados en armas, pero el resultado continúa sin verse y el tiempo se le agota. Es muy posible que los colombianos vuelvan a votar por Uribe pero la pregunta es ... ¿podrá cumplir su promesa de pacificación manteniéndose 4 años más en la Casa de Nariño? El país ya no se puede seguir desangrando. Los colombianos se merecen la paz. |