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"Yo soy la hija de mi padre"



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PRESIDENTE RICHARDSON

escrito por Maria Elena Salinas   
Fecha:28/01/2007
 

Santa Fe, Nuevo México -- Su amor por los caballos es evidente. Los pasillos de la oficina del gobernador Richardson en Santa Fe están adornados con hermosas pinturas de caballos. “Para relajarme monto mi caballo,” me dijo durante un corto viaje en automóvil desde su sede de campaña hasta el edificio de la gobernación. “Me puedo meter a las montañas, nadie me molesta, estoy pensando, me da buenas ideas,” agregó. Pero no tendrá mucho tiempo para relajarse ahora que está metido en la carrera a la presidencia de Estados Unidos.
La competencia es dura. Los senadores Hillary Clinton, Barack Obama, Joe Biden y el ex senador John Edwards, están entre los demócratas que como el buscan la nominación presidencial. “Todos ellos son mis amigos,” dice Richardson.
“¿Entonces qué ventajas tiene usted sobre ellos?”, le pregunté.
“Tengo la experiencia,” respondió.
Eso nadie lo puede negar. Richardson tiene una impresionante trayectoria. Ha sido elegido siete veces para la cámara de representantes y dos veces como gobernador de Nuevo México. Fue Embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas y Secretario de Energía bajo la presidencia de Bill Clinton, habiendo sido investigado en ambas ocasiones por el congreso antes de la confirmación. Richardson ha negociado exitosamente la liberación de rehenes y presos alrededor del mundo y ha confrontado dictadores despiadados como Saddam Hussein y Fidel Castro.Más recientemente consiguió un alto al fuego en el conflicto armado en la región sudanesa de Darfur.
Sus credenciales son probablemente mejores que las de la mayor parte de los aspirantes a la presidencia por ambos partidos. La pregunta es entonces: ¿Por qué nadie lo conoce? “Porque no tengo dinero,” comenta. Una encuesta de la cadena de televisión ABC sobre la competencia presidencial, muestra a Richardson con un 1 por ciento de posibilidades. Otra encuesta de CNN lo muestra con un 3 por ciento. “Por lo menos he ido de uno a tres,” dice bromeando. “Falta todavía un año y puedo hacer una campaña muy fuerte en un año.”
Para lograrlo aprovechara la fuerza de la Internet como instrumento para recaudar fondos, difundir su mensaje y crear una red de voluntarios alrededor del país. Dependerá también de los “bloggers” que cada vez son más influyentes en las campañas políticas. Pero lo más importante es que él cree tener argumentos para convencer a los votantes de que él es el hombre por quien deben votar.
“Como gobernador he creado empleos, he mejorado escuelas y he ampliado programas de salud en mi estado,” dice. Y como diplomático y negociador, con amplia experiencia internacional, él cree tener la clave para resolver la crisis en Irak. “Tenemos que salir de allí éste año, pero tenemos también que forjar un nexo diplomático para que halla un dialogo de reconciliación entre los tres grupos étnicos.” Cualquier diálogo debe incluir, de acuerdo con Richardson, otras áreas del Medio Oriente incluyendo Siria e Irán.
Una piedra en el zapato de Richardson podría ser el tema migratorio, en el cual ha estado de ambos lados de la polémica. Por un lado ha criticado la construcción de un muro en la frontera y apoyado una reforma migratoria justa que incluya la legalización de inmigrantes indocumentados. Pero por el otro, el gobernador declaró un estado de emergencia en Nuevo México por el aumento de la inmigración ilegal pidiendo más agentes de la Patrulla de Fronteriza, una medida que algunas organizaciones consideran es antiinmigrante. “Quise aumentar la seguridad en mi estado porque no sólo estaban llegando trabajadores indocumentados a través de la frontera, sino porque también había narcotraficantes y maleantes,” dijo.
Richardson esta confiado en tener el voto latino de su lado. Pero enfrenta muchos otros desafíos, entre ellos desatender a los votantes latinos por creer tenerlos de su lado. Además tiene que convencer al resto del electorado de que un hombre con raíces profundas al sur de la frontera puede dirigir al país en la dirección correcta.
La campaña de Richardson ya ha tenido eco en los medios periodísticos. Junto con los senadores Clinton y Obama, él forma el trío de la diversidad: Una mujer, un afroamericano y un hispano que podrían hacer historia política en el país. Pero el gobernador necesita ser mucho más que un ejemplo hispano para acaparar la atención y conseguir los fondos que se requieren para llegar a ser El Presidente Richardson.

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(Maria Elena Salinas es autora del libro “Yo soy la hija de mi padre: Una vida sin secretos.” Conectese a www.mariaesalinas.com)

© 2007 by Maria Elena Salinas
Distributed by King Features Syndicate