| Todas las tardes llega a los estudios, lee, escribe se informa y prepara para su jornada diaria. En punto de las 5:30 de la tarde su imagen aparece en la televisión y nos presenta las últimas noticias; es un día normal de trabajo para María Elena Salinas, reportera y copresentadora del noticiero de la Cadena Univisión. Aunque pareciera, su jornada no termina ahí, en casa la espera su familia y es éste momento el que complementa su vida.
Con más de una década como periodista, María Elena Salinas ha vivida un sinnúmero de experiencias, pero de todas ellas la maternidad ha sido la mejor. Irradiando felicidad por todos lados y en la espera de su segundo bebé. María Elena Salinas se despoja de su habitual seriedad cuando habla de sus hijas, por un momento se olvida de las cámaras, las noticias y las formalidades y da paso a lo que más disfruta, su papel de madre.
"Cuando tienes hijos tu vida cambia. Antes de casarme mi vida era todo trabajo, este cambio ha sido muy positivo para mi porque de repente me di cuenta que en la vida hay cosas que son más importantes, cambian tus prioridades; ahora me preocupa más ponerme el cinturón de seguridad, siento muchísima más responsabilidad".
De padres mexicanos, María Elena Salinas nació en Los Angeles. Su infancia la vivió en México y llegada su adolescencia su familia volvió a los Estados Unidos. Fuerte influencia en su vida fueron esos primero años cuando veia a su madre, Doña Luz, regresar a su trabajo como costurera y preparar la comida:
"Mi madre fue una mujer trabajadora que crió a sus tres hijas", recuerda, "siempre me dió lo que necesitaba, emocional y materialmente. Mi madre siempre estuvo ahí para darme su cariño y atención. Siempre supe que si ella lo podía hacer, yo también. Trabajé desde que tenía catorce años de edad y siempre tuve la imagen de mi madre".
Radicada desde hace cinco años en Miami, muchas circunstancias tuvieron que pasar, para que un día la dedicada periodista –y en una edad en que muchas lo hubiesen pensado-, cambiara su libertad e independencia por el privilegio de la maternidad. "Toda mi vida he querido se madre", nos dice, "me tomó muchos años, no se si por casualidad u opción, pero finalmente las cosas ocurren cuando tienen que pasar. Desde que era adolescente soñaba con el día en que sería mamá". De espíritu inquieto, María Elena Salinas ha transformado esa energía en paciencia, dándole a sus hijas todo el tiempo que puede y que algunas veces escasea.
"Estoy tan acostumbrada al trabajo que a veces se me hace difícil separarme de eso" –dice- "cuando estoy en el trabajo me siento culpable de no estar con mis niñas, y cuando estoy con mis niñas la culpabilidad es por no estar trabajando, es un debate interno que tienes constantemente. Cuando tengo que hacer una cobertura me es difícil escoger entre quedarme con las niñas o viajar, pero al fin de cuentas entiendo que ese es mi trabajo y la profesión que escogí".
Con cuatro años de casada, María Elena Salinas ha sabido combinar ambas cosas al contar con el apoyo de su pareja, Elliot Rodriguez un hombre que comparte su profesión y que entiende perfectamente sus inquietudes: "Me casé con un periodista" -comenta- "pero yo creo que aunque no lo fuese entendería mi trabajo. Es un hombre muy sensato, buen padre, buen esposo, no machista. Tengo suerte de tener un esposo así".
Indudablemente lo que no ha sido simple cuestión de suerte han sido los logros alcanzados por esta tenaz periodista, quien paso a paso y sin prisas ha ido construyendo su vida, formando su hogar, todo ello sin olvidar sus raíces, costumbres que inculcará en sus hijos: "Debemos darles a nuestros hijos la oportunidad de hablar otro idioma. Los niños son como esponjas, absorben todo y aprenden muy fácil, es importante hablarles de nuestras raíces porque mantienes la cultura viva de tu país y al mismo tiempo mantienes la diversidad cultural". |