| María Elena Salinas desde hace diecisiete años acompaña cada noche a millones de hogares hispanos como presentadora principal del noticiero nacional de la cadena Univision. Periodista y madre por partida doble, Julia Alexandra de 6 años, y Gabriela María de 4 años, con quienes vive en Miami junto a su esposo el también periodista Elliot Rodríguez, María Elena nunca antes se había dado a conocer tan íntimamente como lo hace con su primer libro, ‘Yo soy la hija de mi padre’, Una vida sin secretos, que publicará Harper Collins a nivel nacional el próximo 11 de abril.
Descendiente de mexicanos, con una infancia vivida en un barrio pobre de Los Angeles, una adolescencia trabajando en una fabrica de ropa, hasta su debut en Univision, cadena con la que cumplirá 25 años de trabajo continuo el próximo 9 de abril, Salinas decidió plasmar sus experiencias personales en este libro desde el día que descubrió la vida que su padre, José Luis Cordero Salinas, fallecido en 1985, había llevado antes de ella nacer y durante sus primeros años de vida.
Sacerdote católico cuando adolescente, años después inmigrante ilegal en los Estados Unidos, deportado a México más tarde donde permaneció por siete años para después regresar a Los Ángeles y vivir en una situación económica precaria a pesar de ser una persona educada, alimentado por el deseo de querer ayudar a otros por encima de su bienestar personal. Desde ese entonces la vida de esta presentadora de 51 años dio un vuelco sustancial poniendo en duda su vida, su pasado, y la historia que creía conocer sobre su familia.
Reportera e investigadora periodística, ¿qué significó el convertir tu vida y tu pasado en objeto de investigación propia?
Por una parte la curiosidad. La que uno tiene por conocer los detalles, el instinto periodístico. Por otro lado la necesidad como hija de mi padre de conocer más sobre sus pasado. Con un poquito de temor sobre lo que vayas a encontrar, y como te va a afectar lo que vas a encontrar.
¿Cuánto tiempo te llevó el proceso de sacar a la luz pública este libro?
Me tomó mucho tiempo terminar con este proyecto. En total como cinco años desde que comencé con la idea y a preparar diferentes propuestas. Finalmente llegó por que estoy compartiendo una pasión muy importante en mi vida, y también por que es muy importante saber que el libro está en inglés y español por que refleja quien soy. Crecí en un ambiente bilingüe y bicultural. A pesar que trabajo en español y mi carrera se desarrolla en español, era importante que se escribiera en inglés por que yo soy hispano-americana, chicana, como me quieran decir, pero mi cultura tiene raíces tanto en México como en los Estados Unidos.
¿Sientes que tu vida interior ha cambiado después de escribir el libro?
Para mi fue importante todo lo que descubrí por que me ayuda a primero a entender a mi padre mejor, por que hasta cierto punto él era muy distante, nunca conocimos a su familia. Me ayuda a entenderme a mi misma, de donde vienen las fuertes convicciones que tengo, de donde viene la conciencia social, los valores. Esas son las cosas que me hacen la persona que soy. Ahora me doy cuenta que mucho viene de mi padre, y que esa es la herencia que nos dejó.
¿Cuál es la imagen que tienes de tu padre hoy día?
La de un intelectual, un hombre que hablaba cinco idiomas, que tenia un doctorado en filosofía, y sin embargo nunca tuvo éxito en los negocios, y ahora entiendo que su meta en la vida era muy distinta, y aprecio esa historia con tanta riqueza y esos valores. Algo que aprendí en todo este proceso y que considero muy importante, es que voy a vivir una vida sin secretos y a tener una buena comunicación con mis hijas, y contarles todo lo que les pueda contar para que no exista entre nosotras ninguna barrera que nos impida comunicarnos, tanto yo hacia ellas y ellas hacia mi.
El libro termina con la frase, “quiero que mi vida sea un libro abierto”. ¿Por qué?
Por que de ahora en adelante creo que con este libro mi vida es un libro abierto. Es difícil en un futuro exponer intimidades más profundas de las que revelo en este libro. Las intimidades más profundas son las del pensamiento, las del alma, las del sentimiento, y todo lo que se dice ahí es lo más intimo de mi ser. Mis dudas, las historias y secretos de mi familia, las inquietudes que he tenido a lo largo de mi vida periodística, como a nivel personal.
¿Te sientes en paz contigo misma después de esto?
Definitivamente. En un momento tuve dudas sobre si podía revelar los secretos de mi padre, pero quiero dejar este mensaje entre los lectores: que la relación entre familia puede ser muchísimo más rica si tumbamos estas barreras, estos secretos, y los revelamos, por que nuestra familia se puede unir más, y también los hijos y los nietos pueden aprender de la vida sus antepasados, y así conocerse mejor.
Hablando de tu carrera periodística, ¿cuál ha sido el día más importante en estos 25 años de profesión?
Han habido varios. El primero fue cuando fui contratada hace 25 años por Univision, el 9 de abril de 1981. Lo que tenía en mente no era trabajar en noticias sino aprovechar el departamento de noticias para entrar al departamento de ventas por que me gustaba mucho la publicidad, la mercadotecnia. Creo que cambió totalmente mi vida el hecho que entré en una profesión que hasta cierto punto no tiene limites, donde constantemente estoy aprendiendo, y donde he podido a través de estos 25 años contribuir de alguna manera al desarrollo y crecimiento de la comunidad hispana a través de la información. El que se me haya abierto esa puerta y esa oportunidad, y que me haya dado cuenta de lo importante que era de dejar una huella, lo pude aprovechar de gran manera.
Has tenido la oportunidad de entrevistar a muchos de los líderes y personalidades mundiales, ¿cuál sientes que ha sido el más interesante y el que más recuerdas hasta el día de hoy?
Hay dos entrevistas que se destacan por diferentes razones. Con Augusto Pinochet, el exdictador chileno. Fue difícil conseguir la entrevista y cuando estuve ahí él no dijo absolutamente nada! Lo más importante de esa entrevista fue que me dio la entrevista, pero fue muy cortante y fue muy difícil sacar cualquier tipo de información. Eso sucedió exactamente el mismo año en que dejó el poder. Últimamente él ha estado como más abierto a hablar, pero en ese momento tenía ese enojo dentro por que estaba dejando el poder, y le tocaba dejarlo.
Otra que dejó una honda huella en mi, por que la trabajamos y la trabajamos fue con el Subcomandante Marcos, líder del movimiento Zapatista de México. Cuando nos sentamos a hablar con él nos pudimos dar cuenta que al final no es un hombre peligroso, sino mas bien un idealista, que también en su momento dejó una huella por que puso en el tapete, y en el mapa, el tema de los indígenas en México. Si no cambia la historia por lo menos contribuye a que sea un tema que se discuta, cuando antes era totalmente ignorado.
¿Y de las mujeres que has entrevistado?
Ha habido muchas, pero puedo mencionar a Isabel Allende que en algún momento le pude hacer una entrevista. Es una mujer muy dinámica, sus libros y su estilo me inspiraron a escribir mis propios libros. Dolores Huertas, la activista californiana, es otra mujer que me inspira por su valentía y su liderazgo.
Pero hay muchas mujeres que no necesariamente famosas han dejado una huella en mi. Muchas de ellas las menciono en el capitulo del libro ‘gente común’. Amas de casa que están luchando en un ambiente de pobreza en toda Latinoamérica y Estados Unidos, para sacar adelante a sus familias. Esa es una labor titánica admirable.
La Asociación Nacional de Periodistas Hispanos de Estados Unidos (NAHJ) otorga cada año una beca de 10 mil dólares financiada por ti, ¿qué se puede hacer para que haya más hispanos estudiando periodismo?
Primero que todo que les atraiga la carrera periodística Muchos ya la están siguiendo pero las empresas tienen que contratar hispanos en puestos claves, donde se pueden tomar decisiones editoriales y de contratación. Se tiene que abrir más esa oportunidad, por que lo peor que puede pasar es que tengamos un montón de graduados de periodismo y no hayan plazas para ellos. Creo que poco a poco se están abriendo las puertas pero todavía hay un largo camino por recorrer.
La Asociación Nacional de Periodistas está haciendo una gran labor, especialmente con su proyecto de paridad de becas, por que es una gran manera de llegar a estas grandes empresas y que ellas se comprometan por escrito, no únicamente a contratar más hispanos, sino también a cubrir de una manera más justa a la comunidad hispana de los Estados Unidos.
Habiendo vivido tu infancia en un barrio pobre de Los Ángeles y la adolescencia trabajando en una fábrica de ropa, ¿cuál crees que es el futuro de los inmigrantes en este país?
El ambiente ahora está muy negativo para los inmigrantes y es una verdadera pena. Pero eso demuestra que los inmigrantes, como mi padre, llegan con una ética de trabajo muy fuerte, con las intenciones de superarse y trabajar. La mayoría de los que vienen a este país, contrario a lo que piensan muchos, no vienen a pedir limosna ni a pedir favores, ni a pedir nada gratis. Mientras sigan trabajando pues van a poder lograr cosas pero sobre todo la educación es lo que va a ayudar para que los hijos de los inmigrantes que nacen aquí o los que llegan chicos, incluso aquellos adultos que quieran educarse, lo hagan por que cada vez se hace más y más competitiva la fuerza laboral en este país, y en todo el mundo.
¿Sabes que me preocupa? Hablamos mucho que en el año 2050 vamos a ser el 25% de la población o mucho más, y escuchamos también que los hispanos tienen el mayor índice de deserción escolar, y es preocupante, por que estamos diciendo que el futuro de este país va a quedar en manos de personas que no tienen educación. Por eso es importante que los líderes hispanos ayuden a motivar a la juventud a que se eduque, por que ellos definitivamente son nuestros líderes del futuro, y queremos ser una comunidad grande y que esté preparada para enfrentar los retos de esta sociedad.
¿Te irías a vivir a México algún día?
A retirarme quizás, pero en este momento no creo. México tiene un lugar muy especial en mi corazón, de ahí son mis padres, y después de haber hecho la investigación que hice sobre mi libro me doy cuenta que tengo raíces más profundas de lo que pensaba. A pesar que mi pasaporte dice que soy norteamericana, y leal a los Estados Unidos, siento que a México lo tengo muy arraigado en mi corazón. |